Antares
Poeta adicto al portal
“ En la consonancia de unos versos y atendiendo a las notas musicales de tu voz, encuentro ese espacio que es mi dominio”.
Aprendemos a desandar caminos...
Continuamente.
Inventamos veredas por las que el relente de las noches calmadas acrecientan todo el verdor del paisaje.
Es color de libertad, de pureza.
Intentamos un proyecto de amor
en un mundo de colores donde las sombras siempre son negras.
Pero...
Hay palabras no dichas.
Hay dolor en las manos por las caricias no dadas.
Pretendemos pasar inadvertidos e inanimados, creándonos imágenes precisas de uno mismo.
Escuchamos lamentos que nos recorren el cuerpo como escalofríos.
Y seguimos caminando...
Mellando corazones.
Manoseando almas.
Solamente cuando los ojos se adapten a las sombras, entenderemos que de la oscuridad de una preciosa noche podrás intensamente sentir pura magia.
Aprendemos a desandar caminos...
Continuamente.
Inventamos veredas por las que el relente de las noches calmadas acrecientan todo el verdor del paisaje.
Es color de libertad, de pureza.
Intentamos un proyecto de amor
en un mundo de colores donde las sombras siempre son negras.
Pero...
Hay palabras no dichas.
Hay dolor en las manos por las caricias no dadas.
Pretendemos pasar inadvertidos e inanimados, creándonos imágenes precisas de uno mismo.
Escuchamos lamentos que nos recorren el cuerpo como escalofríos.
Y seguimos caminando...
Mellando corazones.
Manoseando almas.
Solamente cuando los ojos se adapten a las sombras, entenderemos que de la oscuridad de una preciosa noche podrás intensamente sentir pura magia.
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