marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dibujo mi rostro en el espejo
calculo las definiciones,
Y en este sereno...
Apareces rugiente pensamiento,
Tendiéndome en mi cama
Secando recuerdos.
Y es aquí,
noche sin sonido
donde cierro los ojos
y percibo tus manos,
cálidas y exploradores
sobre mis cabellos
izador de mis castaños,
la siento en mi cuello
armadura persistente,
que surge ante de tocar tu boca
Y como balancín,
bajas suave por mi espalda
delgada y canela
adivinando mis uniones
Y atados de pequeños huesos
atacas perfecto .
Tomas medida en mi cintura
y subes cuando escucho paciente,
erizando mi figura violentando tus labios
que me invitan de cena
a tocarte pergamino ciego...
Comienzo en vías en tu cuello
región de aromas y pecado
y dibujo degustando tu contorno
y cual plancha recorro tu espalda
exquisito lugar de placer
( hasta escribiría un bolero, sobre tus anchas)
Me gusta marcarte con mis manos,
trazar resabios de deseos y amor
y dentro de un rincón de un frenesí,
juntamos nuestras manos
acto magistral de siameses,
involucrando tus dedos con los míos
uniendo secretos de cariño
Y hoy,
vuelvo presente este recuerdo
ya que lejano estás...
Te tomo prestado en la distancia
en este rugiente pensamiento de medianoche.
calculo las definiciones,
Y en este sereno...
Apareces rugiente pensamiento,
Tendiéndome en mi cama
Secando recuerdos.
Y es aquí,
noche sin sonido
donde cierro los ojos
y percibo tus manos,
cálidas y exploradores
sobre mis cabellos
izador de mis castaños,
la siento en mi cuello
armadura persistente,
que surge ante de tocar tu boca
Y como balancín,
bajas suave por mi espalda
delgada y canela
adivinando mis uniones
Y atados de pequeños huesos
atacas perfecto .
Tomas medida en mi cintura
y subes cuando escucho paciente,
erizando mi figura violentando tus labios
que me invitan de cena
a tocarte pergamino ciego...
Comienzo en vías en tu cuello
región de aromas y pecado
y dibujo degustando tu contorno
y cual plancha recorro tu espalda
exquisito lugar de placer
( hasta escribiría un bolero, sobre tus anchas)
Me gusta marcarte con mis manos,
trazar resabios de deseos y amor
y dentro de un rincón de un frenesí,
juntamos nuestras manos
acto magistral de siameses,
involucrando tus dedos con los míos
uniendo secretos de cariño
Y hoy,
vuelvo presente este recuerdo
ya que lejano estás...
Te tomo prestado en la distancia
en este rugiente pensamiento de medianoche.
Y hasta se puede aprender algo de ese impasse.