Alejandro Carter
Poeta recién llegado
En la profunda obscuridad de la noche
Las tinieblas ahondan en mi corazón;
Cerca de mi escucho voces
Lejanas, cercanas;
Apenas veo las estrellas
Solo puntos adornando el cielo;
Un cielo obscuro, sombrío, tenebroso
Tétrico, macabro, silencioso.
La noche es mi fiel acompañante
Durante la escritura de mis escrituras;
No hay rayos luminosos que atormenten mi vista,
No hay ruidos ensordecedores que angustien mis oídos;
Nada perturba mi quietud.
Cuando la noche desgarra la tela del día
Trae consigo la pena y la angustia;
Despiertan los momentos olvidados
Y descansan los nuevos momentos atesorados.
La noche es bella, majestuosa
Pero solo para aquellos que sepan apreciarla.
Las tinieblas ahondan en mi corazón;
Cerca de mi escucho voces
Lejanas, cercanas;
Apenas veo las estrellas
Solo puntos adornando el cielo;
Un cielo obscuro, sombrío, tenebroso
Tétrico, macabro, silencioso.
La noche es mi fiel acompañante
Durante la escritura de mis escrituras;
No hay rayos luminosos que atormenten mi vista,
No hay ruidos ensordecedores que angustien mis oídos;
Nada perturba mi quietud.
Cuando la noche desgarra la tela del día
Trae consigo la pena y la angustia;
Despiertan los momentos olvidados
Y descansan los nuevos momentos atesorados.
La noche es bella, majestuosa
Pero solo para aquellos que sepan apreciarla.