jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
en realidad vivir me molesta
si no veo tus ojos o por lo menos
tu perfil -digamos el izquierdo-
tu pequeña oreja terminada en punta
el comienzo de la ceja el ángulo agudo
de tu quijada que se va suavizando
gradualmente a medida que ladeas la cabeza
y aparentas que algo en alguna parte
atrajo tu atención y no precisamente saber
que yo estoy allí sentado junto a la ventana
haciendo como que leo la portada de un libro
de stephen king pero en realidad muriéndome
por ver otra vez tus ojos esa luz que fijas
a lo lejos por encima de mi hombro
a través de la ventana y con cara de estar
viendo algún tipo de increíble y raro suceso
y como si no supieras que para mí sería
algo parecido a una breve incursión al paraíso
que desviaras la mirada ligeramente hacia abajo
y la dejaras descansar así no fuese
durante más que un miserable segundo
en mis hambrientos ojos
si no veo tus ojos o por lo menos
tu perfil -digamos el izquierdo-
tu pequeña oreja terminada en punta
el comienzo de la ceja el ángulo agudo
de tu quijada que se va suavizando
gradualmente a medida que ladeas la cabeza
y aparentas que algo en alguna parte
atrajo tu atención y no precisamente saber
que yo estoy allí sentado junto a la ventana
haciendo como que leo la portada de un libro
de stephen king pero en realidad muriéndome
por ver otra vez tus ojos esa luz que fijas
a lo lejos por encima de mi hombro
a través de la ventana y con cara de estar
viendo algún tipo de increíble y raro suceso
y como si no supieras que para mí sería
algo parecido a una breve incursión al paraíso
que desviaras la mirada ligeramente hacia abajo
y la dejaras descansar así no fuese
durante más que un miserable segundo
en mis hambrientos ojos