En un largo respiro sostenido
las crudas espinas del viento
me perforan más hondo y
más adentro como si estas
crecieran de un centímetro
al que le sigue, más en otro
instante suben escalando,
ahora sus puntas las tengo
penetrando mis costados,
bajando por mi estomago
y rompiendo mis hombros.
Oh! estacas indiferentes tan
golosas devoran mi idiota
corazón pues cien de estas
provenientes del pulmón
lo han dejado agonizando,
su marcha parece imparable
pues de mis ojos y cerebro
sobresalen, antes de que hable
otras más sellan mis labios.
Dejo caer mi cuerpo sobre
mis rodillas pues la angustia
de verte con ese hombre
entregando tu boca y cuerpo
en rito de abrazos me dejo
moribundo en pedazos y
desgarrado ,envuelto en agujas
de dolor inacabable que sin
lagrimas a la vista sé que voy
a llorar litros de sufrimiento
purgando así tu encanto; Mi
desengaño no se si me matara
o me dejara vivo por desgracia.
las crudas espinas del viento
me perforan más hondo y
más adentro como si estas
crecieran de un centímetro
al que le sigue, más en otro
instante suben escalando,
ahora sus puntas las tengo
penetrando mis costados,
bajando por mi estomago
y rompiendo mis hombros.
Oh! estacas indiferentes tan
golosas devoran mi idiota
corazón pues cien de estas
provenientes del pulmón
lo han dejado agonizando,
su marcha parece imparable
pues de mis ojos y cerebro
sobresalen, antes de que hable
otras más sellan mis labios.
Dejo caer mi cuerpo sobre
mis rodillas pues la angustia
de verte con ese hombre
entregando tu boca y cuerpo
en rito de abrazos me dejo
moribundo en pedazos y
desgarrado ,envuelto en agujas
de dolor inacabable que sin
lagrimas a la vista sé que voy
a llorar litros de sufrimiento
purgando así tu encanto; Mi
desengaño no se si me matara
o me dejara vivo por desgracia.