Enanos y gigantes

caludio

Poeta recién llegado
Ya parece mentira, cual soñado:
éramos en aquella noche insólita
víctimas por capricho de las órbitas.
Veintitrés de Diciembre, día raro.

Armas de seducción, pasión indómita...
Me ganaste y después de darlo todo,
como desconocido, como loco,
mi patético amor es ruina histórica.

Pero fuimos tú y yo, los dos, non otros.
Si lloré, vomité, te odié y te quise,
me humilló mi reflejo en tonos grises,
me arrastré y soporte sumiso oprobios,
innegable es que vivo y que tus ojos
me arrebatan del mundo a cada instante.
De mis lágrimas hice un gran diamante,
de cenizas resurjo, como el Fénix,
me caí en la marmita, como Obélix,
no me paran enanos ni gigantes.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba