Mitra
Poeta adicto al portal
Los sentidos, callan...
o se abren en la nada; todo;
eco que arrastra
más partículas que saliva,
luz, meteoros.
¿Será que de tiza...
polvo, es algo más que circuitos...
uniendo, las trizas
de un universo, restos, a otro...
y allí serán ruidos?.
Tal vez haya un coro
de galaxias desplegadas, montes;
de burbujas, somos...
como la sangre que se camina
nuestros horizontes.
La carne, mezquita
de nuestra alma, ¿es un murmullo...
entre resonancias?;
articulando un tiempo; estancia...
entre los músculos...
De estrellas, plantas...
realimentadas, de estos poros,
en la lontananza
de dimensiones, crudas, lejanas...
¿espejos rotos?.
Como un laberinto
de nervios, mezclando acertijos
de luces y gritos
tal vez mudos... si no hay oídos;
¿señales?, ¿residuos?.
Colores teñidos...
que hacen de un punto negro, mundos
orgánicos, ritos...
eléctricos, energéticos; ¿nada?;
¿somos algo?¿grumos?...
¿Y acaso el alma
es una chispa incorpórea, brisa...
siendo animada
entre los glóbulos de átomos
rojos, blancos; piezas?...
En un juego loco...
rompecabezas que nunca cierran;
párpados ansiosos...
de abrir los telones del tiempo,
dejando sus huellas...
En el firmamento
con el neón de un astro, engendro
de los idos credos;
escuchando los ojos cegados
mirando un cielo.
o se abren en la nada; todo;
eco que arrastra
más partículas que saliva,
luz, meteoros.
¿Será que de tiza...
polvo, es algo más que circuitos...
uniendo, las trizas
de un universo, restos, a otro...
y allí serán ruidos?.
Tal vez haya un coro
de galaxias desplegadas, montes;
de burbujas, somos...
como la sangre que se camina
nuestros horizontes.
La carne, mezquita
de nuestra alma, ¿es un murmullo...
entre resonancias?;
articulando un tiempo; estancia...
entre los músculos...
De estrellas, plantas...
realimentadas, de estos poros,
en la lontananza
de dimensiones, crudas, lejanas...
¿espejos rotos?.
Como un laberinto
de nervios, mezclando acertijos
de luces y gritos
tal vez mudos... si no hay oídos;
¿señales?, ¿residuos?.
Colores teñidos...
que hacen de un punto negro, mundos
orgánicos, ritos...
eléctricos, energéticos; ¿nada?;
¿somos algo?¿grumos?...
¿Y acaso el alma
es una chispa incorpórea, brisa...
siendo animada
entre los glóbulos de átomos
rojos, blancos; piezas?...
En un juego loco...
rompecabezas que nunca cierran;
párpados ansiosos...
de abrir los telones del tiempo,
dejando sus huellas...
En el firmamento
con el neón de un astro, engendro
de los idos credos;
escuchando los ojos cegados
mirando un cielo.