davidul
Poeta asiduo al portal
Enredados en la madriguera,
se ahogan los suspiros
y puede, que el futuro quiera,
que este triste sembrado,
florezca la silvestre furia,
en la profunda penumbra.
Con sus dientes,
con sus mordiscos,
vienen abrazados al aire..
Destroza el vació
y cuando no quede nadie,
se precipitara los lloros,
al rebosante pozo,
de los sollozos.
Deshaciéndose la primavera,
derrotada en el olvido,
tristes petalos de madera,
se derraman y navega,
por la epidermis de plata.
Con sus recuerdos,
que antes quiso
y ahora anhela,
se hiela ese amor,
que no se niega.
Y en esta guerra,
un chillido sigiloso,
no reniega,
de sus heridas
y sus consecuencias...
se ahogan los suspiros
y puede, que el futuro quiera,
que este triste sembrado,
florezca la silvestre furia,
en la profunda penumbra.
Con sus dientes,
con sus mordiscos,
vienen abrazados al aire..
Destroza el vació
y cuando no quede nadie,
se precipitara los lloros,
al rebosante pozo,
de los sollozos.
Deshaciéndose la primavera,
derrotada en el olvido,
tristes petalos de madera,
se derraman y navega,
por la epidermis de plata.
Con sus recuerdos,
que antes quiso
y ahora anhela,
se hiela ese amor,
que no se niega.
Y en esta guerra,
un chillido sigiloso,
no reniega,
de sus heridas
y sus consecuencias...