Ya comprendo vida mía,
Qué problema me he buscado
Al haberte preguntado
Lo que en verdad no debía.
Es que no estaba consciente,
Al comenzar la partida,
Que se jugarían mi vida
Entre corazón y mente.
Y es inútil que te diga
Lo que ya te han dicho antes.
Siempre en duelo de gigantes
Quienes sufren son hormigas.
Me dice la mente, fría:
¡Muchacho, no seas tan tonto,
Métele un apretón de pronto
Y suéltala al otro día!
Escucha las mil razones
Que la lógica te dicta.
Para olvidar la conquista
Te daré las dos mejores.
Primera y segunda vienen
A desplazar las restantes,
Porque ya es razón sobrante
Que es casada y niña tienen.
Pero en eso el corazón,
Que de frialdades no entiende
Como una hoguera se enciende
Y consume la razón.
"Es casada. ¿Eso te importa?
¿Es que te perdonarás acaso
Cuando estés cerrando el lazo
De esta vida que es tan corta,
El acto de cobardía,
De dureza, de egoísmo,
El de impedirte a ti mismo
El vivir lo que sería?
¿Y qué diferencia haría
Si no tuviera un bebé
Que te muestra cómo fue
Cuando ella misma fue niña?
¿Una copia en miniatura,
Un pedazo de su alma,
Que sin querer te desarma
Si miras desde tu altura?
No, no es que te falte ternura,
Al corazón tú no mientes,
Lo que de veras tú sientes
Es ceder a la amargura
De saber que ya has perdido,
Porque así tu suerte quiso
Lo que otro hombre ya hizo
Y no caerá en el olvido.
¡Y qué cambios he vivido!
Mi existencia es un relajo.
No sé si es arriba o abajo,
No sé si voy o si vengo,
O si sigo o me detengo
En esta loca porfía.
Donde vivo cada día
Una eterna y lenta muerte.
Ahora estoy intensamente
Mirando desde la valla.
¿Quién ganará la batalla?
¿Mi corazón o mi mente?
Qué problema me he buscado
Al haberte preguntado
Lo que en verdad no debía.
Es que no estaba consciente,
Al comenzar la partida,
Que se jugarían mi vida
Entre corazón y mente.
Y es inútil que te diga
Lo que ya te han dicho antes.
Siempre en duelo de gigantes
Quienes sufren son hormigas.
Me dice la mente, fría:
¡Muchacho, no seas tan tonto,
Métele un apretón de pronto
Y suéltala al otro día!
Escucha las mil razones
Que la lógica te dicta.
Para olvidar la conquista
Te daré las dos mejores.
Primera y segunda vienen
A desplazar las restantes,
Porque ya es razón sobrante
Que es casada y niña tienen.
Pero en eso el corazón,
Que de frialdades no entiende
Como una hoguera se enciende
Y consume la razón.
"Es casada. ¿Eso te importa?
¿Es que te perdonarás acaso
Cuando estés cerrando el lazo
De esta vida que es tan corta,
El acto de cobardía,
De dureza, de egoísmo,
El de impedirte a ti mismo
El vivir lo que sería?
¿Y qué diferencia haría
Si no tuviera un bebé
Que te muestra cómo fue
Cuando ella misma fue niña?
¿Una copia en miniatura,
Un pedazo de su alma,
Que sin querer te desarma
Si miras desde tu altura?
No, no es que te falte ternura,
Al corazón tú no mientes,
Lo que de veras tú sientes
Es ceder a la amargura
De saber que ya has perdido,
Porque así tu suerte quiso
Lo que otro hombre ya hizo
Y no caerá en el olvido.
¡Y qué cambios he vivido!
Mi existencia es un relajo.
No sé si es arriba o abajo,
No sé si voy o si vengo,
O si sigo o me detengo
En esta loca porfía.
Donde vivo cada día
Una eterna y lenta muerte.
Ahora estoy intensamente
Mirando desde la valla.
¿Quién ganará la batalla?
¿Mi corazón o mi mente?