Quizás supe de ti,
porque olvide mi nombre.
Porque perdí mis recuerdos.
Porque perdí mis instintos.
Hilvané cada una de tus imágenes y construí un templo, en él me encuentro perdido. Si, intencionalmente.
Esfera, luz, polvo.
Sin formas, sin materia visible.
Soy un fantasma.
Vehemencia en mí. Locura en el aire, la desesperanza dibujándose sutilmente como un gato en el tejado.
Tu ausencia aquí, tan vana, tan lacerante.
Nada olvida, nada perdona.
Torrente que arrastra todo a su paso.
Mi sangre y lágrimas ahogada de ti.