sinsilencio
Poeta recién llegado
Miénteme, dime que esta noche nunca acaba,
que son ciertos tus besos, tu cuerpo, tu espalda.
Dime que tú me sueñas, como yo, en mi cama,
que el amor no marchita con las luces del alba.
Despierto, frío el pecho, de nuevo, esta madrugada,
del amor que fue río sólo queda dura escarcha.
¿Eran sólo ensueño tus labios, tus manos, tu mirada?.
Abro los ojos, te busco y no estás: noche cerrada.
¡Qué corto fue el amor!, la noche siempre acaba.
Quiero vivir soñando, no morir cada mañana,
volver a ti cuando las luces del mundo se apagan.
Deambulo buscando el ocaso, allí me espera mi amada,
mi corazón en una mano, en la otra, rios de agua clara.
¡Mi carne para el mundo!, ¡que a ti entrego mi alma!.
que son ciertos tus besos, tu cuerpo, tu espalda.
Dime que tú me sueñas, como yo, en mi cama,
que el amor no marchita con las luces del alba.
Despierto, frío el pecho, de nuevo, esta madrugada,
del amor que fue río sólo queda dura escarcha.
¿Eran sólo ensueño tus labios, tus manos, tu mirada?.
Abro los ojos, te busco y no estás: noche cerrada.
¡Qué corto fue el amor!, la noche siempre acaba.
Quiero vivir soñando, no morir cada mañana,
volver a ti cuando las luces del mundo se apagan.
Deambulo buscando el ocaso, allí me espera mi amada,
mi corazón en una mano, en la otra, rios de agua clara.
¡Mi carne para el mundo!, ¡que a ti entrego mi alma!.