marian
Poeta adicto al portal
Cuando...
el cielo era negro,
el invierno y el frío no morían,
las flores dormían,
las sonrisas no existían,
las lágrimas reían,
y el llanto crecía,
entonces...solo entonces...
tú llegaste a mi vida...
Llegaste tarde...pero llegaste,
la experiencia ya me había enseñado,
me enseñó a desconfiar, a mentir si hacía falta,
a no soñar despierta, a poner los pies en la tierra,
a sonreír sin ganas, a ser una dura y fría piedra...
Entonces...sólo entonces...
tú llegaste a mi vida...
Con tu peculiar risa,
con ese amor inconfundible,
tan intenso tan real,
que sacudía los cimientos de mi mundo.
Dejándome en un continuo éxtasis,
perpleja por tan sincero amor.
Y así, día a día, mi corazón se fundía,
en el fuego de tus palabras,
anhelando ser...toda tuya,
tuya como ninguna pudo,
tuya como jamás habrá,
tuya y exclusiva...
la reina de tu amor...
el cielo era negro,
el invierno y el frío no morían,
las flores dormían,
las sonrisas no existían,
las lágrimas reían,
y el llanto crecía,
entonces...solo entonces...
tú llegaste a mi vida...
Llegaste tarde...pero llegaste,
la experiencia ya me había enseñado,
me enseñó a desconfiar, a mentir si hacía falta,
a no soñar despierta, a poner los pies en la tierra,
a sonreír sin ganas, a ser una dura y fría piedra...
Entonces...sólo entonces...
tú llegaste a mi vida...
Con tu peculiar risa,
con ese amor inconfundible,
tan intenso tan real,
que sacudía los cimientos de mi mundo.
Dejándome en un continuo éxtasis,
perpleja por tan sincero amor.
Y así, día a día, mi corazón se fundía,
en el fuego de tus palabras,
anhelando ser...toda tuya,
tuya como ninguna pudo,
tuya como jamás habrá,
tuya y exclusiva...
la reina de tu amor...
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