Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me aquieto en la fortuna de tu boca
bebiendo su riqueza a mí debida,
tu boca que se entrega sin medida
saciándome la sed que me provoca.
Descanso en tu mirar el ansia loca
tomando de su luz verdor y vida,
mirada que me gana la partida
llevándome al dulzor que a más convoca.
Vencido me someto a tu cuidado
y hallado por tu mano he renacido
convexo y abrazado a tu costado.
Henchido de tu paz cobré sentido
sereno y por tu sien resucitado,
pequeño y por tu amor engrandecido.
¡Feliz cumpleaños, cielo!
bebiendo su riqueza a mí debida,
tu boca que se entrega sin medida
saciándome la sed que me provoca.
Descanso en tu mirar el ansia loca
tomando de su luz verdor y vida,
mirada que me gana la partida
llevándome al dulzor que a más convoca.
Vencido me someto a tu cuidado
y hallado por tu mano he renacido
convexo y abrazado a tu costado.
Henchido de tu paz cobré sentido
sereno y por tu sien resucitado,
pequeño y por tu amor engrandecido.
¡Feliz cumpleaños, cielo!