lucianoquilmes
Poeta asiduo al portal
Entre los astros que han de hacer la noche
Entre la bruma que encandila los ocasos
Entre la incógnita que plantean los puentes
Y las arboledas que ancestrales dibujan el paisaje
Veo espejismo, contorno
Entre el frio del abrazo ausente
Entre el silencio que desencadena insomnios
Entre la ráfaga de aromas que desprende el jazmín
Y la pequeña porción de cielo que esconde tu cuello
Veo tu silueta
Entre el lucero azulino de acuarelas vivas
Entre el sonido que fluye en corazón pentagrama
Entre la multitud de espectros caminantes
Y esas manos supinadas delicias terrenales
Añoro tus caricias
Entre la maldad del mundo humanizado
Entre la incertidumbre del tiempo y sus cenizas
Entre el dolor de huesos molidos de trajín
Y ese sol que marchita la piel , los años
Me revive saber que existes
Entre la crueldad que carcome corazones
Entre la ansiedad, el desvarío del ser
Entre la piel rasgada, el aire que llena los pulmones
Y el torrente carmesí circulando el motor
Tus ojos me ciegan
Entre el mármol frio de la soledad
Entre el compás de las cosas que repiten rutinas
Entre la palabra sin valor
La frustración y el desasosiego
Estas tu .
Salvando los días solo con saber que estas
Entre tantas cosas
Entre mi corazón y mi alma
Entre la bruma que encandila los ocasos
Entre la incógnita que plantean los puentes
Y las arboledas que ancestrales dibujan el paisaje
Veo espejismo, contorno
Entre el frio del abrazo ausente
Entre el silencio que desencadena insomnios
Entre la ráfaga de aromas que desprende el jazmín
Y la pequeña porción de cielo que esconde tu cuello
Veo tu silueta
Entre el lucero azulino de acuarelas vivas
Entre el sonido que fluye en corazón pentagrama
Entre la multitud de espectros caminantes
Y esas manos supinadas delicias terrenales
Añoro tus caricias
Entre la maldad del mundo humanizado
Entre la incertidumbre del tiempo y sus cenizas
Entre el dolor de huesos molidos de trajín
Y ese sol que marchita la piel , los años
Me revive saber que existes
Entre la crueldad que carcome corazones
Entre la ansiedad, el desvarío del ser
Entre la piel rasgada, el aire que llena los pulmones
Y el torrente carmesí circulando el motor
Tus ojos me ciegan
Entre el mármol frio de la soledad
Entre el compás de las cosas que repiten rutinas
Entre la palabra sin valor
La frustración y el desasosiego
Estas tu .
Salvando los días solo con saber que estas
Entre tantas cosas
Entre mi corazón y mi alma