Asklepios
Incinerando envidias
Entre los desvelos y silencios que hay en toda vida, en su azar, existen ciertos latidos olvidados, incluso por el olvido, pero que, incansables, luchan sin descanso para procurar mantener vivo ese desconocido latido que alimenta silencioso, el aullido más escondido, pero más puro de nuestro aliento.