susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y ahora amanezco entre el mar y el océano, costa de Cádiz.
Cuando veo las pateras que se acercan sigilosas a la orilla,
rellenas de seres huyendo de una vida requemada,
me recuerdo escapando de los llantos y los áridos campos
en donde sólo higos chumbos dibujan algo verde,
espinosos antes de encontrar en su centro el dulzor.
El sol ya no es sol, sino horno invernadero, verano sin agua,
mi lengua, un estropajo de cal, oasis no, siempre fuego.
Corro, corro y nado hacia el perímetro húmedo del dinero,
ya no puedo vivir sin trabajar, no puedo pescar ni sembrar mijo,
la colina no respira, mi cabaña desapareció.
Cuando veo las pateras que se acercan sigilosas a la orilla,
rellenas de seres huyendo de una vida requemada,
me recuerdo escapando de los llantos y los áridos campos
en donde sólo higos chumbos dibujan algo verde,
espinosos antes de encontrar en su centro el dulzor.
El sol ya no es sol, sino horno invernadero, verano sin agua,
mi lengua, un estropajo de cal, oasis no, siempre fuego.
Corro, corro y nado hacia el perímetro húmedo del dinero,
ya no puedo vivir sin trabajar, no puedo pescar ni sembrar mijo,
la colina no respira, mi cabaña desapareció.