R i g o
Poeta reconocido.
No sé
Pero este junio necio, lluvioso
Me retuerce la memoria
Extirpando chispazos de alegría
De alegrías viejas, ecos.
El más vívido hoy, es ese
del torpe enamoramiento
adolescente, de miradas y dudas
Hace diez años ya.
La recuerdo a ella, sin nombre,
sin momento, sólo sus ojos
su sonrisa
Y aun,
el timbre de su voz.
A los catorce años se es
una piedra.
Algo torpe,
que gatea por la vida,
que recién abre los ojos.
Y yo abrí los míos a ella.
Mi primer beso fue tonto,
con una desconocida,
no vale la pena
Sólo un beso brilla aun
entre la bruma de esos años:
El de ella, la de ojos grandes
como revelación,
Sonriente, de otro tiempo.
Qué habrá, sido
¿Qué habrá sido de ella?
En este mundo rugoso
Y feo, me la imagino
con uno o dos hijos
Un esposo y un auto rojo.
Algo cansada, algo triste
A sus veinticuatro.
Seguro su memoria
no le da ya para mi nombre
como en la mía no hay espacio
ya para el suyo.
Pero ese juntar los labios
Mientras, en verano,
Subíamos por la montaña rusa
Atemorizados
Ese beso
para darnos valor
es aun hoy,
Con la memoria empolvada,
Fragante y eterno.
Una tontería maravillosa
Una improbable alegría
Como saltar
Sin regresar
Al suelo.