Daniel Reyes
Poeta adicto al portal
Dos universos enfrentados
en una misma hostilidad que no nos pertenece
te presiento frente a mí
con las mismas turbaciones
Más siento entre las caricias del viento
Silbantes balas asesinas
Vómitos agrestes de fuego
Trincheras como madres cobijándonos en su vientre.
Y estas manos que se entintan sin razón
De tanta muerte
Donde esconder mi alma
Para preservarla de este odio que me envuelve
Veo este cielo teñido de sangre
Agreste confusión de muerte
Almas penitentes y gemidos en ecos fantasmales
Mis dedos reclaman en canto el silencio de los cañones
Me muevo lento por entre los sombras
La noche prometiéndonos guarida
La espesura de estos llantos nos engulle
Los clamores de este canto de tambores
Que devasta la calma y la cordura
Elevo mis clamores en plegarias de morteros
Estrepitosos recuerdos de seres lejanos
Y mi pecho estalla deshojándose
Como una rosa metálica su rojo silencio de muerte.
No se oyen más que gritos de fusiles
El ronquido del infierno nos susurra
Y las uñas que se clavan en las palmas
Desgarrados los ensueños vueltos harapos
Aquí quedarán nuestros cuerpos
Yertos, diluidos, explosionados,
Sin más recuerdo que un sonido de metralla
Sin tumba sin lápidas
Luego de tantos muertos
No se despliegan las banderas blancas.
Nota: Las estrófas de color Rojo fueron escritas por Maria Laura las de Azul Daniel.
Todos los Derechos Reservados.
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