Pablo Martínez Alonso
Poeta asiduo al portal
Bella enredadera,
seductora finalmente,
coqueteas con el viento
recibiendo mis caricias,
suaves y torpes,
inocentes, atravidas...
Un niño
que aprende a amar,
exploro en ti
el sabor del deseo.
Con tu olor a rosas
me bañaste
dulce, intoxicante,
como espinas
tus dedos clavados
en mi espalda,
deshojandote,
pétalo por pétalo,
hermoso florecer.
Embriagado,
venenoso es tu sexo,
no tengo límites,
como rocío matutino,
eres adictiva;
como el alba te ilumina,
me encandilas;
silenciosa y desafiante,
amarrado a tu cintura,
miradas, roces y sabores
... que no permiten marchitarte.
- Pablo Martínez Alonso -
seductora finalmente,
coqueteas con el viento
recibiendo mis caricias,
suaves y torpes,
inocentes, atravidas...
Un niño
que aprende a amar,
exploro en ti
el sabor del deseo.
Con tu olor a rosas
me bañaste
dulce, intoxicante,
como espinas
tus dedos clavados
en mi espalda,
deshojandote,
pétalo por pétalo,
hermoso florecer.
Embriagado,
venenoso es tu sexo,
no tengo límites,
como rocío matutino,
eres adictiva;
como el alba te ilumina,
me encandilas;
silenciosa y desafiante,
amarrado a tu cintura,
miradas, roces y sabores
... que no permiten marchitarte.
- Pablo Martínez Alonso -