Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Telas de arañas se van enredando en mi piel
y me dejo seducir como aquel insecto volátil
que enredadas sin oposición quedaron sus patas en el bordado,
de dulce tul te dejas ver al contraluz,
más tu candor se hace miel a mi boca
más tus gestos se hacen cautivos a mis ojos.
Sedosas telas tiran atrapando mi vientre,
que ausente se había portado desde hace tiempo,
y hoy con dulce licor se quieren embriagar mis dedos,
que furtivos esperan maniatados a tu red,
hasta que sueltes el fuerte nudo que hiciste antes de partir.
Liadas han quedado mis sienes
que de la mortaja no se quieren despojar aún,
más sediento de delicados aguijones
necesito anticipes tu veneno hoy
y como el ovillo que no desea ser desenmarañado
me aferré al hilar,
haber si ensartas la saeta que espero como ofrenda,
para consentir mi sensación con tu elixir.
Un eclipse se mece en el horizonte
e insolente pretendo de tu malla nunca escapar,
más el eclipse es sólo ilusión,
pues lo vi alejarse al interior del mar
y no en la cubierta del sol,
más sólo tu silueta hace su aparición
y que luego se va sin avispar.
En telas de araña se manifiesta mi obstinación
e insolente te miro no considerando tu caparazón,
que me obligo con desfachatez a llamar tu atención
haciendo caso omiso a mi abstención,
sólo pretendiendo que coincidas con mi intención.....
y me dejo seducir como aquel insecto volátil
que enredadas sin oposición quedaron sus patas en el bordado,
de dulce tul te dejas ver al contraluz,
más tu candor se hace miel a mi boca
más tus gestos se hacen cautivos a mis ojos.
Sedosas telas tiran atrapando mi vientre,
que ausente se había portado desde hace tiempo,
y hoy con dulce licor se quieren embriagar mis dedos,
que furtivos esperan maniatados a tu red,
hasta que sueltes el fuerte nudo que hiciste antes de partir.
Liadas han quedado mis sienes
que de la mortaja no se quieren despojar aún,
más sediento de delicados aguijones
necesito anticipes tu veneno hoy
y como el ovillo que no desea ser desenmarañado
me aferré al hilar,
haber si ensartas la saeta que espero como ofrenda,
para consentir mi sensación con tu elixir.
Un eclipse se mece en el horizonte
e insolente pretendo de tu malla nunca escapar,
más el eclipse es sólo ilusión,
pues lo vi alejarse al interior del mar
y no en la cubierta del sol,
más sólo tu silueta hace su aparición
y que luego se va sin avispar.
En telas de araña se manifiesta mi obstinación
e insolente te miro no considerando tu caparazón,
que me obligo con desfachatez a llamar tu atención
haciendo caso omiso a mi abstención,
sólo pretendiendo que coincidas con mi intención.....