yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre tu olvido y las sombras
reptando van los féretros deslumbrados,
las novedades de la ausencia
que añaden un encabezado mas al noticiario.
Dolida ausente que en los años
diluyes con carmín las grafías de tus huellas,
altares paganos en tu nombre y por tu llanto,
débil escaramuza que prolonga tu retrato.
Así que ahora
vienes a convocar ósculos cadavéricos,
que ni el polvo de todos los huesos
habrán de sepultar en tu recuerdo.
Para morir a solas
tendrías que desteñir los diccionarios,
sucios vacíos de forma enredadera,
el hueco inerte que dejo tu pelo entre mis manos.
Te llevaste en tu mochila
el cansancio de mi espalda derrumbada
y los azogues con que ceñías tu lengua por mi bálano;
todo es antes de ti,
la alfombra cansada de la espera,
el rumor de la puerta que no cierra
y el temor por la noche destemplada.
reptando van los féretros deslumbrados,
las novedades de la ausencia
que añaden un encabezado mas al noticiario.
Dolida ausente que en los años
diluyes con carmín las grafías de tus huellas,
altares paganos en tu nombre y por tu llanto,
débil escaramuza que prolonga tu retrato.
Así que ahora
vienes a convocar ósculos cadavéricos,
que ni el polvo de todos los huesos
habrán de sepultar en tu recuerdo.
Para morir a solas
tendrías que desteñir los diccionarios,
sucios vacíos de forma enredadera,
el hueco inerte que dejo tu pelo entre mis manos.
Te llevaste en tu mochila
el cansancio de mi espalda derrumbada
y los azogues con que ceñías tu lengua por mi bálano;
todo es antes de ti,
la alfombra cansada de la espera,
el rumor de la puerta que no cierra
y el temor por la noche destemplada.