sara0305
Poeta fiel al portal
Mi amor se mece en tus manos.
Manos viriles que se empeñan en sostenerme
después de haberme postrado a tus pies,
con un solo dedo.
Y solo una boca
que es la tuya, brillando en la madrugada,
tus labios carnosos atrapándome en sueño
meciéndose en mi cara,
liberando un suspiro, preso en el silencio.
Tus manos, tu boca
Y tus ojos.
Siempre fijos en mis movimientos
viéndome más allá del cuerpo.
Mientras dentro muy dentro mío
aprendo lo que es el deseo.
(El deseo de ser una fresa
en tu helado o de vivir en la jaula
de tu iris).
Tus manos, tu boca, tus ojos
y el olor de tu cuello.
Amo el cuello untado en madreselva
invitando a una caricia,
o siendo la carnada de una lengua de niña.
Tus manos, tu boca,
tus ojos, tu cuello.
Y luego, luego, todo tú
siendo mi sueño.
Un sueño parecido a la vigilia
en la aurora.
Sara Montaño
Derechos Reservados
Manos viriles que se empeñan en sostenerme
después de haberme postrado a tus pies,
con un solo dedo.
Y solo una boca
que es la tuya, brillando en la madrugada,
tus labios carnosos atrapándome en sueño
meciéndose en mi cara,
liberando un suspiro, preso en el silencio.
Tus manos, tu boca
Y tus ojos.
Siempre fijos en mis movimientos
viéndome más allá del cuerpo.
Mientras dentro muy dentro mío
aprendo lo que es el deseo.
(El deseo de ser una fresa
en tu helado o de vivir en la jaula
de tu iris).
Tus manos, tu boca, tus ojos
y el olor de tu cuello.
Amo el cuello untado en madreselva
invitando a una caricia,
o siendo la carnada de una lengua de niña.
Tus manos, tu boca,
tus ojos, tu cuello.
Y luego, luego, todo tú
siendo mi sueño.
Un sueño parecido a la vigilia
en la aurora.
Sara Montaño
Derechos Reservados