Marcel Barberano
Poeta recién llegado
No pienses que aún siendo mía
No pienso a veces en mi desespero.
No pienses que dándome la vida
No pienso en lo que más quiero.
Vas y vienes sin consultarme nada
Sales y entras, en mí, a tu antojo.
Buscas cuando quieres su alma
Y dejas, en mí, celos y enojo.
No pienses que por ser mía
No voy a poder odiarte
Si sales a su encuentro un día
Sin que yo pueda guiarte.
Alma y cuerpo debieran ser uno
Cuerpo y alma amar enteros
Tu sales con mi corazón nocturno
Y dejas en casa mis deseos.
Voy a tenerte mucha envidia
Qué eres una alma canalla!
Qué sales y amas a mi vida!
Qué sales, vives y a mí me matas!
No pienso a veces en mi desespero.
No pienses que dándome la vida
No pienso en lo que más quiero.
Vas y vienes sin consultarme nada
Sales y entras, en mí, a tu antojo.
Buscas cuando quieres su alma
Y dejas, en mí, celos y enojo.
No pienses que por ser mía
No voy a poder odiarte
Si sales a su encuentro un día
Sin que yo pueda guiarte.
Alma y cuerpo debieran ser uno
Cuerpo y alma amar enteros
Tu sales con mi corazón nocturno
Y dejas en casa mis deseos.
Voy a tenerte mucha envidia
Qué eres una alma canalla!
Qué sales y amas a mi vida!
Qué sales, vives y a mí me matas!