spring
Sonriendo...
Hijo,, una de tantas cartitas
que a diario te envío tan lejos…tan lejos,
mi mariposita azul no me quedó de otra,
lo sabes.
que a diario te envío tan lejos…tan lejos,
mi mariposita azul no me quedó de otra,
lo sabes.
Julio primero,
8:24 am, año 2020.
Debo alumbrar un afecto
pujando poéticas estrías,
versos tenues como tu tañer en mí.
Hijo mío: hay concurso en el portal;
justo ahora que tengo lira divaga
no me queda de otra, debo acudir a ti,
mi médula escala umbilical cinta
y hallo del apego tu flama rubí.
¡Oh dorada miel de mis espasmos!
Dilatas baladas en mis ojos,
se me van aladas mis palmas
tras la blancura de tus hombros
gimiendo lágrimas en tus voces.
¡Ángel de mis entrañas!
Solo lo celestial me calma
al topar tanta marcha, tanto trecho
en las cartografías.
¡Ay mi ilusión de niña! Ser alevilla,
en ella desearía arribar a tu morada
alear ante ti aunando fulgores
consagrar del cielo los encuentros
acicalando cantigas mejores;
con tu cálido aliento en mi pecho
dictándome versos para este evento.
.
Archivos adjuntos
Última edición: