Faustgalen
Poeta recién llegado
En el misterioso mar de nenúfares colosales,
Y en el cenit de una luna apuñalada, que hiede un claro oscuro enloquecedor
Se escucha en el pandemonio del crepúsculo, en un pueblo maldito;
El cántico siniestro de un mago negro,
Al camaleón, la rata, un elegante médico y el gato,
A cualquier naturaleza le encontramos conveniencia.
La bata blanca y negra cubre mi verdad y mentira
El bagaje es una penosa jornada de pesadumbre
El mar de estrellas es mi único consuelo y la primera lágrima el fin de esa mentira,
Cianuro para el pordiosero y miel para el hermoso: ¡esa es la ley!
¿Quién no ha soñado con deformar las leyes del hombre?
¿Quién no ha pisoteado a los imbéciles durante histéricas confabulaciones?
La mayor de las tragedias es la muerte de uno,
La pérdida de la conciencia el mayor temor
Cuando regresemos al universo cuántico,
Al infinito del cosmos de la memoria universal
Donde el eco de un grito desgarrador venga seguido de un penoso estertor
Puede que regresemos en forma de demonio, ángel o estiércol: ¡qué más da!
Una risa diabólica se escucha a los lejos,
Se trata de un gentilhombre
Que, aconsejado por un párroco, dio rienda suelta a sus elucubraciones ocultistas
¿Cuántas veces nos hemos quedado solos en vehementes exclamaciones?
¿Por qué no encontramos a nuestros semejantes en los otros?…. ¿por qué?
¡Redefinir la nobleza!... ¿es esa nuestra misión acaso?
http://diariodeunmediconihilista.blogspot.com/
Y en el cenit de una luna apuñalada, que hiede un claro oscuro enloquecedor
Se escucha en el pandemonio del crepúsculo, en un pueblo maldito;
El cántico siniestro de un mago negro,
Al camaleón, la rata, un elegante médico y el gato,
A cualquier naturaleza le encontramos conveniencia.
La bata blanca y negra cubre mi verdad y mentira
El bagaje es una penosa jornada de pesadumbre
El mar de estrellas es mi único consuelo y la primera lágrima el fin de esa mentira,
Cianuro para el pordiosero y miel para el hermoso: ¡esa es la ley!
¿Quién no ha soñado con deformar las leyes del hombre?
¿Quién no ha pisoteado a los imbéciles durante histéricas confabulaciones?
La mayor de las tragedias es la muerte de uno,
La pérdida de la conciencia el mayor temor
Cuando regresemos al universo cuántico,
Al infinito del cosmos de la memoria universal
Donde el eco de un grito desgarrador venga seguido de un penoso estertor
Puede que regresemos en forma de demonio, ángel o estiércol: ¡qué más da!
Una risa diabólica se escucha a los lejos,
Se trata de un gentilhombre
Que, aconsejado por un párroco, dio rienda suelta a sus elucubraciones ocultistas
¿Cuántas veces nos hemos quedado solos en vehementes exclamaciones?
¿Por qué no encontramos a nuestros semejantes en los otros?…. ¿por qué?
¡Redefinir la nobleza!... ¿es esa nuestra misión acaso?
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