Se cierne sobre mí la ira
esta desesperante rabia
que irónica doblega mi espíritu
y va envenenando mi alma
con la impotencia que enerva
la energía que en mí fluía.
Se avecinan tiempos de angustia,
los cielos se tornan de roja furia
y las noches antes placidas, taciturnas
vaticinan dolor de un alma mustia
que con el correr de las horas
se desvanece moribunda.
los cielos se tornan de roja furia
y las noches antes placidas, taciturnas
vaticinan dolor de un alma mustia
que con el correr de las horas
se desvanece moribunda.
Los aires dulces y frescos
se cargan de perfume fétido,
ya lo bello, aquello lleno de vida
es un vago recuerdo,
un sueño distante y delirante,
un clamor de almas distantes.
se cargan de perfume fétido,
ya lo bello, aquello lleno de vida
es un vago recuerdo,
un sueño distante y delirante,
un clamor de almas distantes.
Iracunda reposa mi alma
padeciendo de este dolor
tal cual ave de mal agüero,
de oscuro velo con garras mordaces
que se anida y marca poderío
en este pecho maltrecho.
padeciendo de este dolor
tal cual ave de mal agüero,
de oscuro velo con garras mordaces
que se anida y marca poderío
en este pecho maltrecho.
Lágrimas van surcando,
abriendo camino por este rostro
maltrecho, abatido por el destino
y que casi no miro por miedo,
por tristeza, por haber la esperanza perdido
en el espejo en el que cada mañana me miro.
abriendo camino por este rostro
maltrecho, abatido por el destino
y que casi no miro por miedo,
por tristeza, por haber la esperanza perdido
en el espejo en el que cada mañana me miro.
Se cierne sobre mí la ira,
también la tristeza en la que vivo,
se posa en el corazón la desesperanza
y los pensamientos, ahora añoranzas,
hilvanan una a una las palabras
que rezaran mi epitafio en futura mañana.
también la tristeza en la que vivo,
se posa en el corazón la desesperanza
y los pensamientos, ahora añoranzas,
hilvanan una a una las palabras
que rezaran mi epitafio en futura mañana.
Sibelius
Última edición: