Que mi tumba sea el mar
y en las nubes se recuerde mi epitafio:
yacen los restos de quien con su vida amó
y en las nubes se recuerde mi epitafio:
yacen los restos de quien con su vida amó
En sus memorias ha dejado:
no flores, no llanto,
no rezos, ni plegarias;
el recuerdo de los bellos momentos
y el fin de la historia no narrada.
Que se publique su historia
Y se guarde su herencia,
Que sus hijos la recuerden
Con vida; feliz y contenta.
Van los restos
de quien vida dio,
y luchando en el intento
la suya perdió.
Que cada brisa del mar
traiga su perfume al recuerdo;
y que cada lluvia que caiga,
bañe los cuerpos de besos.