Inherte
Poeta recién llegado
Perdido entre tanta miseria,
Perdido por la perfida mirada de la vida,
Perdido entre un ruido tan sordo,
No queda amor en este banco podrido de sentir.
Arrepentido de cada lágrima en el momento inadecuado,
Arrepentido por no expresar cada palabra frente a ti,
Arrepentido de sentir una mirada que me abrasa las retinas,
No queda un poro de mi piel sin lágrimas de sal.
¿Es acaso esta melodía un requiem por mi entierro?
¿Es tragedia el sueño eterno que necesito alcanzar?
Esta cruz en vida pesa más que cualquier lápida,
Este epitafio nadie lo leerá.
Mi ocaso se acerca al fondo del abismo helado,
Mis palabras apagan su significado con cada segundo,
Este final es menos oscuro de lo que parece,
Este epitafio nadie lo llorará.
Perdido por la perfida mirada de la vida,
Perdido entre un ruido tan sordo,
No queda amor en este banco podrido de sentir.
Arrepentido de cada lágrima en el momento inadecuado,
Arrepentido por no expresar cada palabra frente a ti,
Arrepentido de sentir una mirada que me abrasa las retinas,
No queda un poro de mi piel sin lágrimas de sal.
¿Es acaso esta melodía un requiem por mi entierro?
¿Es tragedia el sueño eterno que necesito alcanzar?
Esta cruz en vida pesa más que cualquier lápida,
Este epitafio nadie lo leerá.
Mi ocaso se acerca al fondo del abismo helado,
Mis palabras apagan su significado con cada segundo,
Este final es menos oscuro de lo que parece,
Este epitafio nadie lo llorará.