Gilmar Antonio
Poeta recién llegado
Eran gotas que flotaban hacia arriba
subían rápido, pero sin prisa
tal vez eran destellos de felicidad que arrancaban
podría despedirse, pero no lo hicieron
se fueron ágiles, silentes.
Era pena, amigos.
Nunca lo supe hasta hoy.
subían rápido, pero sin prisa
tal vez eran destellos de felicidad que arrancaban
podría despedirse, pero no lo hicieron
se fueron ágiles, silentes.
Era pena, amigos.
Nunca lo supe hasta hoy.