Kazor
Poeta adicto al portal
Se observan muecas diurnas en las paredes oscuras.
Sonrisas enlatadas aplauden el espectáculo
mortífero por el tiempo, eterno por la causa.
Tú, tirada en la cama, esbozando silencios,
te preocupas por el sacrificio.
Los altares-a veces- también odian a los dioses.
La desintegración del ser se produce
cuando Eros vuelve a visitarnos.
Y nos escupe con vehemencia.
Deberíamos pedir clemencia
según las antiguas escrituras.
Pero, nacimos rebeldes bajo la pausa,
somos la consecuencia inevitable de lo evitable.
Seguimos estáticos.
Afuera está lloviendo por si acaso
no se levantan las flores en tu pecho,
por si no merece la pena observar el espectáculo,
por lo menos la belleza saldrá de nuestros cuerpos.
El amor nace y se hace tranquilamente,
escuchando cada sonido, palpando cada vibración,
recordando cada escalofrío.
Lo demás no importa si nos soportamos.
Tu peso y el mío en una eterna batalla por la gloria.
Eros se pregunta por qué somos tan imperfectos.
Porque amamos en la oscuridad,
dónde no existen las normas,
allí tan solo te dejas llevar para morir lentamente.
Extinguirse amando o amándose,
poner punto y final a un espectáculo con un beso.
La función no recibe ningún aplauso,
no hace falta.
En el final del acto todos terminan amando o amándose,
mientras afuera cae la lluvia
y aquí dentro se esconde la belleza.
Lo demás no importa si nos soportamos.
Sonrisas enlatadas aplauden el espectáculo
mortífero por el tiempo, eterno por la causa.
Tú, tirada en la cama, esbozando silencios,
te preocupas por el sacrificio.
Los altares-a veces- también odian a los dioses.
La desintegración del ser se produce
cuando Eros vuelve a visitarnos.
Y nos escupe con vehemencia.
Deberíamos pedir clemencia
según las antiguas escrituras.
Pero, nacimos rebeldes bajo la pausa,
somos la consecuencia inevitable de lo evitable.
Seguimos estáticos.
Afuera está lloviendo por si acaso
no se levantan las flores en tu pecho,
por si no merece la pena observar el espectáculo,
por lo menos la belleza saldrá de nuestros cuerpos.
El amor nace y se hace tranquilamente,
escuchando cada sonido, palpando cada vibración,
recordando cada escalofrío.
Lo demás no importa si nos soportamos.
Tu peso y el mío en una eterna batalla por la gloria.
Eros se pregunta por qué somos tan imperfectos.
Porque amamos en la oscuridad,
dónde no existen las normas,
allí tan solo te dejas llevar para morir lentamente.
Extinguirse amando o amándose,
poner punto y final a un espectáculo con un beso.
La función no recibe ningún aplauso,
no hace falta.
En el final del acto todos terminan amando o amándose,
mientras afuera cae la lluvia
y aquí dentro se esconde la belleza.
Lo demás no importa si nos soportamos.