marea nueva
Poeta veterano en el portal
Fue el tiempo de los jardines
del aroma a primavera
en la piel y en los ojos
y en las manos, antes austeras,
un bálsamo sublime rebozando el alma y sus confines.
Fue el tiempo aquel y quizá el casi presente
un tiempo de fulgores de luna
y de soles y arlequines,
que danzando en el alma y en la voz de los sentires
dibujaron arcoiris en las palmas de las manos
y en la comisura de los labios.
Fue antes de ahora y en un mañana reciente
que nacieron en la boca
besos con misivas burbujeantes,
un poema en las venas
y un verso que en la piel no termina de escribirse.
del aroma a primavera
en la piel y en los ojos
y en las manos, antes austeras,
un bálsamo sublime rebozando el alma y sus confines.
Fue el tiempo aquel y quizá el casi presente
un tiempo de fulgores de luna
y de soles y arlequines,
que danzando en el alma y en la voz de los sentires
dibujaron arcoiris en las palmas de las manos
y en la comisura de los labios.
Fue antes de ahora y en un mañana reciente
que nacieron en la boca
besos con misivas burbujeantes,
un poema en las venas
y un verso que en la piel no termina de escribirse.