daniel amaya
Poeta fiel al portal
Amada te deseo,
ya no existo,
tu calor hiere
calcinando mi alma,
en esa hoguera me precipito
como ave sin alas
hacia los silencios que conquistan tu voz.
.
ya no existo,
tu calor hiere
calcinando mi alma,
en esa hoguera me precipito
como ave sin alas
hacia los silencios que conquistan tu voz.
.
Amada te deseo,
tu cuerpo se suspende
en una ola sin retorno,
la cálida salina
cubre el mar territorial
por donde todos los puntos se encuentran
tu cuerpo se suspende
en una ola sin retorno,
la cálida salina
cubre el mar territorial
por donde todos los puntos se encuentran
yo amada, pierdo la orientación
ante caminos perfectos,
la calma se ahuyenta
como dos rabiosos hambrientos.
ante caminos perfectos,
la calma se ahuyenta
como dos rabiosos hambrientos.
Amada te deseo
oye este canto sublime,
que arranca vellos
de los suspiros,
me ahogo en tus aguas ámbar
que invitan a recelar
noches sin luna,
yo como títere nocturno
sigo tus ojos como un tesoro naufragado.
Eres mía,
reconozco las praderas dulces
y el baño miel que cae
como un accidente requerido
en la morada dulce que hacen tus senos,
yo como imperfecto fiel
moriría allí...
oye este canto sublime,
que arranca vellos
de los suspiros,
me ahogo en tus aguas ámbar
que invitan a recelar
noches sin luna,
yo como títere nocturno
sigo tus ojos como un tesoro naufragado.
Eres mía,
reconozco las praderas dulces
y el baño miel que cae
como un accidente requerido
en la morada dulce que hacen tus senos,
yo como imperfecto fiel
moriría allí...
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