SCARAMOUCHE
Poeta recién llegado
Detrás de una sotana de ocre paño
escondo a mi amargura persistente,
queriendo mitigarla interiormente
con rezos y oraciones de ermitaño.
Quedando de mí solo alguien extraño
obré con nuestro amor inconsecuente
y ahora con plegarias, ya tú ausente,
suplico me perdones tanto daño.
Marchaste de mi lado y de mi abrigo
y débil, y con paso vacilante,
perdí sin conseguirte como meta.
Y solo, tras mi sayo de mendigo,
asumo este dolor, agonizante,
con hábitos de triste anacoreta.
Última edición:
::