Irelfaustina Bermejo
Poeta recién llegado
Es fácil taparse los ojos,
cerrar los oídos,
remangarse la ropa
y no mancharse de barro.
No querer saber
qué le ocurre a tu hermano.
No levantas la vista
para mirar por un instante
al que duerme en la calle
y a veces muere de frío
en un lecho de cartón.
Dices que eso no va contigo.
Nuestros derechos
son incumplidos:
Un techo y trabajo,
una familia y sustento
y expresar lo que siento.
Es fácil taparse los ojos
Somos antisistema.
Rebelados
para no ser esclavos
del capitalismo.
Es fácil cerrar los oídos
y no atender nuestro grito
de dolor y protesta.
¿Qué nos quedará
a los desheredados,
a los que vivimos
de las pensiones
de nuestros viejos
cuando no estén aquí
para socorrernos?
Súbete la ropa de marca
para que no la estropees
al pasar por nuestro lado,
para que no te llenes de piojos.
Es fácil ignorarnos
y arremeter contra nosotros
pero sabed que el mundo
está cambiando,
que el aire lleva
una dirección distinta
y que vuestro modo de vivir
ya no nos sirve.
Sí, somos antisistema;
el sistema ha caducado
y teneis miedo de nuestra voz
que os recuerda cómo estamos
cada vez más unidos
frente a vuestra indolencia
en despachos blindados
por la soledad.
Vuestros párpados están caídos,
vuestros labios son leporinos,
vuestras manos apretadas
por el miedo.
No, no seremos esclavos,
sino hijos de un mundo nuevo.
cerrar los oídos,
remangarse la ropa
y no mancharse de barro.
No querer saber
qué le ocurre a tu hermano.
No levantas la vista
para mirar por un instante
al que duerme en la calle
y a veces muere de frío
en un lecho de cartón.
Dices que eso no va contigo.
Nuestros derechos
son incumplidos:
Un techo y trabajo,
una familia y sustento
y expresar lo que siento.
Es fácil taparse los ojos
Somos antisistema.
Rebelados
para no ser esclavos
del capitalismo.
Es fácil cerrar los oídos
y no atender nuestro grito
de dolor y protesta.
¿Qué nos quedará
a los desheredados,
a los que vivimos
de las pensiones
de nuestros viejos
cuando no estén aquí
para socorrernos?
Súbete la ropa de marca
para que no la estropees
al pasar por nuestro lado,
para que no te llenes de piojos.
Es fácil ignorarnos
y arremeter contra nosotros
pero sabed que el mundo
está cambiando,
que el aire lleva
una dirección distinta
y que vuestro modo de vivir
ya no nos sirve.
Sí, somos antisistema;
el sistema ha caducado
y teneis miedo de nuestra voz
que os recuerda cómo estamos
cada vez más unidos
frente a vuestra indolencia
en despachos blindados
por la soledad.
Vuestros párpados están caídos,
vuestros labios son leporinos,
vuestras manos apretadas
por el miedo.
No, no seremos esclavos,
sino hijos de un mundo nuevo.
Última edición: