descalzo torres
Poeta fiel al portal
Es hora,
los tiempos son minutos
junto a la encimera y se pierden así,
orientando los ojos en un único punto,
derrochando preguntas de deseo
cuya respuesta nadie sabe
y se acordonan en pasos impíos
despistando a la mesura.
Deberían apostar por envejecerse
y que no se escapen los bostezos
al sol robados por la vidriera,
la angustia se apodera de los huesos
hasta que detonan
ascienda en los cabos y los venza.
Las arandelas de sus savias han chocado,
como perdidos náufragos con salvavidas
se cubren de arena las carcasas
y se lleva una corriente los tactos
en las alamedas de un zambullido.
Es hora, lo cuentan los roces al paso
cuando las miradas hacen rimas
que escribe con apetitos de cautivado,
no quedan más meditaciones ni novelas
que todavía no coexisten.
Es hora, el amor le ha ganado
y es razón para arrimarse y andarlo.
los tiempos son minutos
junto a la encimera y se pierden así,
orientando los ojos en un único punto,
derrochando preguntas de deseo
cuya respuesta nadie sabe
y se acordonan en pasos impíos
despistando a la mesura.
Deberían apostar por envejecerse
y que no se escapen los bostezos
al sol robados por la vidriera,
la angustia se apodera de los huesos
hasta que detonan
ascienda en los cabos y los venza.
Las arandelas de sus savias han chocado,
como perdidos náufragos con salvavidas
se cubren de arena las carcasas
y se lleva una corriente los tactos
en las alamedas de un zambullido.
Es hora, lo cuentan los roces al paso
cuando las miradas hacen rimas
que escribe con apetitos de cautivado,
no quedan más meditaciones ni novelas
que todavía no coexisten.
Es hora, el amor le ha ganado
y es razón para arrimarse y andarlo.
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