nandez
Poeta recién llegado
No fue mi intención, yo solo quería una noche.
Dos talvez.
Pero las palabras de tu boca no hablaron de aquel castigo;
y ya ves,
no es mi culpa quererte después que te he conocido.
Tú me lo dijiste, me acuerdo de tus palabras.
Recuerdo bien.
No buscabas un amor, tan solo la pasión de estar conmigo;
Y ya ves
No es tu culpa quererme después que me has conocido.
No llores princesa, que aquí no existen las lágrimas.
Yo lo sé,
el amor es egoísta y es desleal el destino;
y ya ves,
es su culpa alejarnos después de habernos reunido.
Tú seguirás tu camino, y yo probablemente, seguiré el mío.
Te alejarás para siempre, y yo, yo no diré adiós.
No lloraré.
Pero me atormentará por siempre la penuria de estar contigo;
y ya ves,
no es mi culpa extrañarte aun antes de que hayas partido.
Hoy... ya no estás, tan solo la nostalgia me acompaña.
Y la ilusión del ayer.
Nunca quise enamorarme, no quería sufrir lo sufrido;
Y ya ven
es imposible olvidar al amor, después de haberlo sentido.