Carlos Aguilera Sendagorta
Poeta recién llegado
ES LARGA LA ESPERA
Es larga la espera, el pasar los días,
tu crecer por dentro agotando plazos,
tu engordar por fuera, tus vestidos laxos,
ahora los mareos, luego los pesares
que es cosa de tiempo, que una nueva vida
que ya tiene alma fructifica lento.
Cuarenta semanas de ilusión callada
de contar a solas los días que faltan
para ver su cara, sus manos, su piel,
sus ojos dormidos, su boca cerrada..
Es larga la espera
ya por la mañana
te miro admirado cuando te contemplo
lanzando sonrisas a tu llena entraña.
Y sigo observándote al atardecer
cuando estás cansada y sigues mirando
serenos tus ojos sobre tu regazo
que ya lo acaricias aunque no le tocas
y haces el gesto de darle tus brazos
cantándole nanas sin saber si acaso
despierto te atiende o si está en descanso.
Es larga la espera
desde aquel momento
en que sospechabas hasta la mañana
en que con sorpresa y un poco asustada
pensaste muy sola que una nueva vida
en ti comenzaba
y me lo contaste
y yo me asombraba mirando tu cara,
tu vientre y la nada
e hice memoria
que los hombres tardan en tomar conciencia
al saberse origen de una vida nueva.
Es larga la espera
cambian las maneras
de hablarse en pareja; todo es más calmado
pues te hablo callado al sentirme oído.
Y cuando te abrazo yo creo que tú piensas
que a más de quererte es por protegerte
pero sois más fuertes los dos subsumidos,
(el hijo en la madre, ella sobre el hijo),
y estáis más unidos en el cuerpo en cuerpo
que yo envolviéndoos con mis recios brazos.
Pero no me quejo pues voy aprendiendo
a amar siendo padre, y amante y esposo.
Es larga la espera
pero tú la llenas
de diminutivos, de palabras suaves
de silencios nuevos cuando tú me llevas
a palpar el juego de sus movimientos
en tu vientre tenso de esperanzas plenas.
Es larga la espera aunque la ocupamos
de síes y noes a distintos nombres
de niño y de niña, mientras amontonas
azules y blancas y blancas y rosas
sus ajuares todos en la canastilla.
Es larga la espera, pues en estos meses
y de poco a poco has pasado a ser
de mujer a amante y de esposa a madre
(y me dices seria con mirada niña
que quieres al niño y adoras al padre).
Es larga la espera, y si me interpongo
a tus imprudencias con mis advertencias
me miras riendo y me recriminas
no verte tan ágil
no ser una inútil;
que la vida sigue y la casa vive
pues la casa crece con tu vientre a cuestas.
Y si veo que dudas pese a lo asustada,
,y si veo que luchas por estar risueña,
pese a estar cansada,
y si yo me asombro de tu mucha fuerza
al llevar dos vidas, y para animarte,
y como quisiera compartir tu peso,
te digo te quieros que valen dos veces.
Es larga la espera, pero al fin vendrá y al verle la cara
te valdrá la pena ese amor tan largo a una vida nueva.