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Es que yo no sé nada
no sé nada de ti.
Solo sé tu tonada
si canta para mí.
Yo no te conozco,
bueno, solo tu canto,
a veces eres hosco
y a veces otro tanto.
No te sé la sonrisa
ni te sé la mirada,
solo se cuando lloras
porque no dices nada.
A veces te demoras
y a veces tienes prisa,
pero a veces me besas
y te mueres de risa.
A veces eres serio
tus palabras sopesas
le das el peso justo
y tu voz es misterio
y a veces es tu gusto
hablar de cosas llanas
de la calle, del aire
del sol de las mañanas.
A mí siempre me gusta,
me gusta tu donaire
aunque a veces me asusta
que me hagas un desaire
cuando pasan las noches
sin encontrar tu verso,
pero no son reproches
tan solo te converso
por hacerte caricias
y guiños, travesuras,
tan solo son malicias
por estas calenturas
que siento si te pienso
con un deseo intenso.
Es que yo no sé nada
no sé nada de ti.
Solo sé tu tonada
si canta para mí.
Yo no te conozco,
bueno, solo tu canto,
a veces eres hosco
y a veces otro tanto.
No te sé la sonrisa
ni te sé la mirada,
solo se cuando lloras
porque no dices nada.
A veces te demoras
y a veces tienes prisa,
pero a veces me besas
y te mueres de risa.
A veces eres serio
tus palabras sopesas
le das el peso justo
y tu voz es misterio
y a veces es tu gusto
hablar de cosas llanas
de la calle, del aire
del sol de las mañanas.
A mí siempre me gusta,
me gusta tu donaire
aunque a veces me asusta
que me hagas un desaire
cuando pasan las noches
sin encontrar tu verso,
pero no son reproches
tan solo te converso
por hacerte caricias
y guiños, travesuras,
tan solo son malicias
por estas calenturas
que siento si te pienso
con un deseo intenso.