horizonte
Poeta asiduo al portal
Mirarlo es despertar en enaltecida cumbre,
donde sus ojos son la luz dorada del sol,
y puedo volar ya sin herir mis alas.
Es sentir un celestial momento,
es poder abrazar un sueño,
de amorosas ansias.
Mirarlo es la libertad de mi alma,
sentir resplandor eternal.
Su cielo de amor me baña,
y en suspiros me transforma.
Su cristal retrata la hermosura de su ser
ya con el cielo es su rostro,
el lo hace brillar con su luz.
El amor vive en sus ojos,
la gloria esta en su alma.
Podía ser del cielo un querubín,
pero ver sus alas de inmenso don,
me confirman es un ángel.
El ha cubierto mis miedos de su mismo cielo,
llego y corono mi frente de rosas doradas.
Desvaneció la niebla oscura,
cuando su rayo de palpitante fulgura,
me mostró el ocaso.
Su presencia, serena el aire,
la viste de su música poética.
Su esencia traspasa todo,
y escucharlo es navegar por un mar de dulzura,
donde sus letras mezclan una suavísima armonía.
Me hace desvanecer de de dicha,
lo guardare como un tesoro,
porque despertó mis sentidos,
llevándose a cobijar mi alma, en las alas de su corazón.
Para mostrarme el cielo, al mirarlo lo se, porque lo mire,
y lo sentí con el alma.
Es un ángel