Lordion
Poeta recién llegado
Esa canción
Esta canción, fue la canción que nos quito la ropa
Fue la piel en fuego de una noche
Fue el deseo en la tarima de mi cuarto consumado
Fue la pasión tocando con su humedad el cristal de la ventana
Fue el árbol desnudándose en una caricia
Me tape de tu cintura, me hice peine en tu cabello
Domestique el vértigo y me lance tu pecho,
El mismo que se cicatrizaba de amor con cada beso.
Un dedo de mi boca hizo el sendero en tu espalda
Arañamos el pudor de las montañas
Hicimos café en las piernas de un intento
No hubo manera de medir el delirio
Rozamos con un dedo el suelo de un supremo en un prolongado respiro
Hice de tu puerta el porque de mi llave
De tu pulmón mi respiro
Humillamos a la lujuria con cada fricción
Me hice llanto de alegría en tu castillo
Logre destapar tu champagne haciéndose fuente en mi cuerpo
Te amarraste a mi y sin caerte me sostuviste
Hoy escucho de nuevo esa canción
Revivo en mente el caudal que hicimos en tu vientre
Sobre la rosa marina que tiene por sol tu ombligo
Hoy anhelo ser el anillo en tu tobillo nuevamente
La marea que moja más allá de tus caderas
Como el ave en su vuelo roza el lago
Surcar con mis manos tu sensualidad
Pero la canción termina y yo sobre la misma tarima
Solo palpo los ecos producidos por tu ausencia
Hoy la humedad es tan solo una melodía triste que corta mi mejilla
Y que muere en el sollozo que nace esta vez al final de la canción
Lordion