ELIZABETH RENDON LARA
Poeta recién llegado
Esa crueldad tuya
va agotándome la vida,
desmedida e inmadura
va rasgando la paciencia mía,
al golpe de tu mirar
carece en mi osadía,
¡indigna, indigna!
amar excedida,
desechar las farsas por esperanzas,
indigna;
por la sombra del descontento ser perseguida.
Esa crueldad tuya;
desanimo resguarda entre mis pupilas,
cretina forma de idealizarte,
cuando mi amor busca atención constante,
¡indigna!
Creer en la cavidad de una ausencia mutua,
sin igualar motivos,
Esa crueldad tuya
con actitud disimulante,
te aísla mas cada instante
y con ella has de cegarte,
tras vieja artimaña
esa crueldad tuya
incolora la ilusión de mi querer,
abatiendo mis ganas,
cava un pozo de reproches
hasta llegar al fondo de mi padecer,
esa crueldad tuya
me abandona en el olvido,
cuando nada acepto
y oculto todo
bajo el manto de mi fe
va agotándome la vida,
desmedida e inmadura
va rasgando la paciencia mía,
al golpe de tu mirar
carece en mi osadía,
¡indigna, indigna!
amar excedida,
desechar las farsas por esperanzas,
indigna;
por la sombra del descontento ser perseguida.
Esa crueldad tuya;
desanimo resguarda entre mis pupilas,
cretina forma de idealizarte,
cuando mi amor busca atención constante,
¡indigna!
Creer en la cavidad de una ausencia mutua,
sin igualar motivos,
Esa crueldad tuya
con actitud disimulante,
te aísla mas cada instante
y con ella has de cegarte,
tras vieja artimaña
esa crueldad tuya
incolora la ilusión de mi querer,
abatiendo mis ganas,
cava un pozo de reproches
hasta llegar al fondo de mi padecer,
esa crueldad tuya
me abandona en el olvido,
cuando nada acepto
y oculto todo
bajo el manto de mi fe