esteban7094
Poeta recién llegado
I
Esa vieja tristeza
Esa vieja tristeza mía que se oculta
En alguna sombra del corazón.
Y es como una cabaña vieja y roída
Que olvidada en un bosque umbroso
Guarda con recelo todo un trasmundo de recuerdos.
O cual si fuera un pobre mendigo sin ley
Ni ventura que postrado bajo las puertas
De una iglesia, hace muecas y aberraciones
Recordando la sabia tiranía de Dios
II
¡Pero, cómo no estar triste ante el beso negado!
¡Cómo no estar triste ante el sentimiento consumado!
¡Cómo no estar triste ante la evanescencia de los anhelos,
De la existencia misma!
III
Esa vieja tristeza que no es sólo mía,
Esa vieja tristeza que incluso es del mundo,
Del hombre, del Todo
Porque la tristeza es el alma vaga de lo incomprendido.
Esa vieja tristeza
Esa vieja tristeza mía que se oculta
En alguna sombra del corazón.
Y es como una cabaña vieja y roída
Que olvidada en un bosque umbroso
Guarda con recelo todo un trasmundo de recuerdos.
O cual si fuera un pobre mendigo sin ley
Ni ventura que postrado bajo las puertas
De una iglesia, hace muecas y aberraciones
Recordando la sabia tiranía de Dios
II
¡Pero, cómo no estar triste ante el beso negado!
¡Cómo no estar triste ante el sentimiento consumado!
¡Cómo no estar triste ante la evanescencia de los anhelos,
De la existencia misma!
III
Esa vieja tristeza que no es sólo mía,
Esa vieja tristeza que incluso es del mundo,
Del hombre, del Todo
Porque la tristeza es el alma vaga de lo incomprendido.
l. e. torres