Me ví subiendo escalones
que arribaban a lo alto
y no curé en el espanto.
Sancionador de tu canto
que entorna la realidad
en una calmosa dama
que entonaba la canción
que iba siendo mi desdicha.
Confundido en la estación
perpetua de tu mirada,
engañadora amalgama.
Escalón a escalón
para caer en picado
tras este juicio en tú honor.
que arribaban a lo alto
y no curé en el espanto.
Sancionador de tu canto
que entorna la realidad
en una calmosa dama
que entonaba la canción
que iba siendo mi desdicha.
Confundido en la estación
perpetua de tu mirada,
engañadora amalgama.
Escalón a escalón
para caer en picado
tras este juicio en tú honor.