Amartemisa
Poetisa
Un beso difuminado en una distante espera
se enredó entre los rosales negros.
No sufras, conoces mis rosas
y mis lágrimas, conoces el carboncillo
con sus mates sombras,
pero no estoy llorando,
no, no te apenes,
solo te estaba regalando nuestro color
nostalgia, el color de un mismo alma
que a veces sonríe blanca
sobre el invierno perpetuo
de un jardín de escarabajos.
Y ahora si que debo irme
donde los pájaros cantan esperando
en el filo de una ventana.
Quizá la próxima primavera...
¿Recuerdas lo que aún no se ha escrito?
¿recuerdas que está sin hacer
y que éste quizá sea el segundo,
o quién sabe si el tercero?
¿Te perdiste?
Tranquilo, regresaré a explicarte...
Donde el perfume reside
sin conocer las flores
se haya mi secreto,
y el tuyo,
y el nuestro...
Te quiero.
se enredó entre los rosales negros.
No sufras, conoces mis rosas
y mis lágrimas, conoces el carboncillo
con sus mates sombras,
pero no estoy llorando,
no, no te apenes,
solo te estaba regalando nuestro color
nostalgia, el color de un mismo alma
que a veces sonríe blanca
sobre el invierno perpetuo
de un jardín de escarabajos.
Y ahora si que debo irme
donde los pájaros cantan esperando
en el filo de una ventana.
Quizá la próxima primavera...
¿Recuerdas lo que aún no se ha escrito?
¿recuerdas que está sin hacer
y que éste quizá sea el segundo,
o quién sabe si el tercero?
¿Te perdiste?
Tranquilo, regresaré a explicarte...
Donde el perfume reside
sin conocer las flores
se haya mi secreto,
y el tuyo,
y el nuestro...
Te quiero.
::