Sebastian Lasegna
Poeta recién llegado
Árbol de la ciencia
ya no queda ninguno
sufrimos ayuno
forzado de su fruto.
Desayuno y el primero y el cuarto alzados,
empezando desde la izquierda
suelo en cuadros, cielo nublado
¿Donde esta la cuerda?
Sentados alrededor de la mesa,
comiendo con la mano
ropa de seda
donde la gula y la avaricia caminan descalzo.
El jardín de la alegría y su barroco,
como antojo conocer
un poco de la estela.
Mejor no lo veas de cerca.
Ojos que se ciegan aposta
portador de apuestos pensamientos
que al chocar con la realidad
quedan muertos por mi boca.
Se borra la sonrisa
las heridas me quitaron las riendas
ahora a ciegas me anulo,
las llagas escriben mi futuro.
El sol es víctima del mar
y paso el día esperando
a que la luz me deje a solas con la oscuridad.
ya no queda ninguno
sufrimos ayuno
forzado de su fruto.
Desayuno y el primero y el cuarto alzados,
empezando desde la izquierda
suelo en cuadros, cielo nublado
¿Donde esta la cuerda?
Sentados alrededor de la mesa,
comiendo con la mano
ropa de seda
donde la gula y la avaricia caminan descalzo.
El jardín de la alegría y su barroco,
como antojo conocer
un poco de la estela.
Mejor no lo veas de cerca.
Ojos que se ciegan aposta
portador de apuestos pensamientos
que al chocar con la realidad
quedan muertos por mi boca.
Se borra la sonrisa
las heridas me quitaron las riendas
ahora a ciegas me anulo,
las llagas escriben mi futuro.
El sol es víctima del mar
y paso el día esperando
a que la luz me deje a solas con la oscuridad.
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