Escrivir

ASTRO_MUERTO

Poeta fiel al portal
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ESCRIVIR
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00000001

Vine a accidentarme en este mundo en la década de los 80,
con las citronetas y el polvo,
la pobreza, con la imagen de una anciana
despidiéndose de todo envuelta en albos resplandores,
con el adobe,
con las barras de colores destellándome los ojos,
ruido blanco, fondo cósmico radiante, 8 bits y Pac-Man, Erno Rubik,
el chirrido característico de las radioemisoras de antaño, la amplitud modulada,
Portales
y 76 trombones;

00000010

siempre estuve rodeado de nada y de palos, y de alambres, y de arañas,
tuve abuelos constructores y no obstante, desmembré todo cuanto cayera en estas manos,
jugué, también, con el voltaje, luego jugué solo, rotundamente solo, totalmente solo,
adicto a las piedras y a las ramas modelador del barro y destructor provisto de jeringas con cloro,
odiador vocacional de la flora.

00000011

Y bien se podría decir que fuiste desgraciado, Cristiano,
que golpeaste gatos tras las puertas y torturaste alimañas,
también que hablaste solo, rotundamente solo, totalmente solo,
que entonaste incoherencias, groserías a los 4 vientos cuando niño
y que fuiste castigado, en fin, que estudiaste lo justo y necesario
aunque sabías todo sobre bestias primitivas,
que besaste por primera vez a los 8,
que te hiciste hombre algunos años más tarde que eso,
y al final,
todo viene a confluir en esta lengua mecánica.

00000100

Comencé a programar los hilos del lenguaje mecánico a los 15,
bajo el calor intenso de un diciembre
mientras me tragaba las penas juveniles,
todo lo que fui abucheado y rechazado,
mas nunca tuve espíritu jovial y todavía dije: ¡al carajo con todo!,
detesté las modas y lo vano,
y senteme a modelar, bit a bit esta experiencia,
así, de ¡hola mundo! en ¡hola mundo!,
asediado por variables y constantes,
también por estructuras a las que, más tarde se pareciera mi labia.

00000101

Y dediqueme al arte clandestino de escrivir en la penumbra con los ojos rojos,
mnemotécnicos,
sé más más,
ensamblador,
666 en hexadecimal desde la España,
interrupción a interrupción,
llamando a las funciones del sistema
bajo una ventana a 32 bits por ciclo de reloj durante un agosto lluvioso.

00000110

Gasté horas, meses, años codificando funciones destinadas a desatarme en la gran máquina,
usé nicknames, la osada pretensión de trascender en el ambiente under,
infructífera en cuanto a renombre, terriblemente provechosa para mis adentros,
también fumé como condenado con el rostro enlunecido de frente a la pantalla, tal ahora,
y como resultó ser el caso,
todo viene a confluir en esta lengua maquinaria.

00000111

A los 18h comencé a escrivir con B desafiado por Huidobro tras de otra pantalla,
y registréme, como era de esperarse en un foro,
¡Hola mundo!, dije,
estrella muerta hice llamarme
para coincidir con lo de “un perro del infinito trotando entre astros muertos” como cantara Vicente;
y por cierto,
que jamás usé pluma,
que detesté la sensación del papel tocándome la mano,
que tuve letra horrible y actitud contestataria,
y que creí,
desde el reinicio, todamente en mutaciones, el polimorfismo,
las iteraciones,
en la fuerza que se opone a los ocasos inminentes,
y al final,
todo viene a confluir en esta suerte de tecnopoeta miserable,
pequeño grande portador de voces muertas,
de lo frío y lo mecánico, y no por ello inexpresivo,
lengua atrofiada por el hierro,
visión distorsionada por los flashes,
pensamiento autómata,
actitud robótica,
un tanto depresivo,
un tanto maníaco,
un tanto cósmico, colérico y entrópico.


00001000

He visto yo el código,
la línea final,
la lamentable y atroz sentencia en donde,
todas las funciones entregan como salida un 0 apabullante.
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* Se conoce como “¡hola mundo!” a un ejercicio de programación sencillo que despliega un mensaje con el texto mencionado. El desarrollo de este programa tiene como objeto el primer acercamiento a un lenguaje de programación determinado durante la etapa de aprendizaje y es a menudo utilizado a la manera de ejemplo en diversos manuales de programación.

* Se han sustituido algunos números decimales por sus equivalentes en binario y hexadecimal, por ejemplo, en la numeración interna de los 8 bloques que componen el poema (binario), así como la edad a la que, este servidor comenzó a escribir poesía (hexadecimal).

* se podría, bajo cánones personales para los que, me doy luz verde, decir que este es un poema experimental, en el sentido que, pretende fusionar aspectos concernientes a la actividad de escribir y programar, expresada con terminología propia de las actividades informáticas en el ámbito del desarrollo de software y de malware, así, por ejemplo, el lenguaje de programación “Assembler” (o ensamblador), consistente de instrucciones mnemotécnicas y utilizado antaño como una herramienta fundamental por los escritores de virus informáticos. Cabe destacar que, si alguna vez transité aquellos senderos, fue sólo con ánimos creativos y que jamás causé daño alguno a la propiedad pública o privada.

Este poema se ha escrito como ejercicio didáctico y queda advertido que no me hago responsable de los efectos que pudiera provocar la lectura del mismo, lo cual queda bajo la absoluta responsabilidad del probable lector (broma).

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Última edición:
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Vine a accidentarme en este mundo en la década de los 80,
con las citronetas y el polvo,
la pobreza, con la imagen de una anciana
despidiéndose de todo envuelta en albos resplandores,
con el adobe,
con las barras de colores destellándome los ojos,
ruido blanco, fondo cósmico radiante, 8 bits y Pac-Man, Erno Rubik,
el chirrido característico de las radioemisoras de antaño, la amplitud modulada,
Portales
y 76 trombones;

00000010

siempre estuve rodeado de nada y de palos, y de alambres, y de arañas,
tuve abuelos constructores y no obstante, desmembré todo cuanto cayera en estas manos,
jugué, también, con el voltaje, luego jugué solo, rotundamente solo, totalmente solo,
adicto a las piedras y a las ramas modelador del barro y destructor provisto de jeringas con cloro,
odiador vocacional de la flora.

00000011

Y bien se podría decir que fuiste desgraciado, Cristiano,
que golpeaste gatos tras las puertas y torturaste alimañas,
también que hablaste solo, rotundamente solo, totalmente solo,
que entonaste incoherencias, groserías a los 4 vientos cuando niño
y que fuiste castigado, en fin, que estudiaste lo justo y necesario
aunque sabías todo sobre bestias primitivas,
que besaste por primera vez a los 8,
que te hiciste hombre algunos años más tarde que eso,
y al final,
todo viene a confluir en esta lengua mecánica.

00000100

Comencé a programar los hilos del lenguaje mecánico a los 15,
bajo el calor intenso de un diciembre
mientras me tragaba las penas juveniles,
todo lo que fui abucheado y rechazado,
mas nunca tuve espíritu jovial y todavía dije: ¡al carajo con todo!,
detesté las modas y lo vano,
y senteme a modelar, bit a bit esta experiencia,
así, de ¡hola mundo! en ¡hola mundo!,
asediado por variables y constantes,
también por estructuras a las que, más tarde se pareciera mi labia.

00000101

Y dediqueme al arte clandestino de escrivir en la penumbra con los ojos rojos,
mnemotécnicos,
sé más más,
ensamblador,
666 en hexadecimal desde la España,
interrupción a interrupción,
llamando a las funciones del sistema
bajo una ventana a 32 bits por ciclo de reloj durante un agosto lluvioso.

00000110

Gasté horas, meses, años codificando funciones destinadas a desatarme en la gran máquina,
usé nicknames, la osada pretensión de trascender en el ambiente under,
infructífera en cuanto a renombre, terriblemente provechosa para mis adentros,
también fumé como condenado con el rostro enlunecido de frente a la pantalla, tal ahora,
y como resultó ser el caso,
todo viene a confluir en esta lengua maquinaria.

00000111

A los 18h comencé a escrivir con B desafiado por Huidobro tras de otra pantalla,
y registréme, como era de esperarse en un foro,
¡Hola mundo!, dije,
estrella muerta hice llamarme
para coincidir con lo de “un perro del infinito trotando entre astros muertos” como cantara Vicente;
y por cierto,
que jamás usé pluma,
que detesté la sensación del papel tocándome la mano,
que tuve letra horrible y actitud contestataria,
y que creí,
desde el reinicio, todamente en mutaciones, el polimorfismo,
las iteraciones,
en la fuerza que se opone a los ocasos inminentes,
y al final,
todo viene a confluir en esta suerte de tecnopoeta miserable,
pequeño grande portador de voces muertas,
de lo frío y lo mecánico, y no por ello inexpresivo,
lengua atrofiada por el hierro,
visión distorsionada por los flashes,
pensamiento autómata,
actitud robótica,
un tanto depresivo,
un tanto maníaco,
un tanto cósmico, colérico y entrópico.


00001000

He visto yo el código,
la línea final,
la lamentable y atroz sentencia en donde,
todas las funciones entregan como salida un 0 apabullante.
.
.
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* Se conoce como “¡hola mundo!” a un ejercicio de programación sencillo que despliega un mensaje con el texto mencionado. El desarrollo de este programa tiene como objeto el primer acercamiento a un lenguaje de programación determinado durante la etapa de aprendizaje y es a menudo utilizado a la manera de ejemplo en diversos manuales de programación.

* Se han sustituido algunos números decimales por sus equivalentes en binario y hexadecimal, por ejemplo, en la numeración interna de los 8 bloques que componen el poema (binario), así como la edad a la que, este servidor comenzó a escribir poesía (hexadecimal).

* se podría, bajo cánones personales para los que, me doy luz verde, decir que este es un poema experimental, en el sentido que, pretende fusionar aspectos concernientes a la actividad de escribir y programar, expresada con terminología propia de las actividades informáticas en el ámbito del desarrollo de software y de malware, así, por ejemplo, el lenguaje de programación “Assembler” (o ensamblador), consistente de instrucciones mnemotécnicas y utilizado antaño como una herramienta fundamental por los escritores de virus informáticos. Cabe destacar que, si alguna vez transité aquellos senderos, fue sólo con ánimos creativos y que jamás causé daño alguno a la propiedad pública o privada.

Este poema se ha escrito como ejercicio didáctico y queda advertido que no me hago responsable de los efectos que pudiera provocar la lectura del mismo, lo cual queda bajo la absoluta responsabilidad del probable lector (broma).

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Intensidad en esas formas que se apropian de pureza
poetca, un manglar de sensaciones qe¡ue el el torax
cerrado a las sensaciones. excelente. saludos de
luzyabsenta
 

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