Marqués de Prado Alegre
Poeta recién llegado
Por favor, escucha niña mía.
Imagina que estos versos.
Son para ti como mil besos.
Para que al leerlos te llenes de alegría.
Por saber que este día.
Tú recuerdo está en mi mente.
Esperando en agonía.
A ti volver a verte.
Sí sintieras como sufro.
Sí supieras como lloro.
Porque sólo de pensar en la despedida.
Siento que se me acaba la vida.
El llanto oprime el pecho.
La tristeza nubla la vista.
Ocultemos todo esto.
Y mostremos una falsa sonrisa.
Callemos el lamento.
Desprendamos el dolor.
Sintamos la brisa y el viento.
Y todo recuperará el color.
Entonemos una canción.
Una que hable de amor.
Para así consumir está pasión.
Y al fin liberar al corazón.
Imagina que estos versos.
Son para ti como mil besos.
Para que al leerlos te llenes de alegría.
Por saber que este día.
Tú recuerdo está en mi mente.
Esperando en agonía.
A ti volver a verte.
Sí sintieras como sufro.
Sí supieras como lloro.
Porque sólo de pensar en la despedida.
Siento que se me acaba la vida.
El llanto oprime el pecho.
La tristeza nubla la vista.
Ocultemos todo esto.
Y mostremos una falsa sonrisa.
Callemos el lamento.
Desprendamos el dolor.
Sintamos la brisa y el viento.
Y todo recuperará el color.
Entonemos una canción.
Una que hable de amor.
Para así consumir está pasión.
Y al fin liberar al corazón.