Susana Rodrigues Tuegols
Poeta adicto al portal
ESCUCHA
Lo empujé a ese lugar
lo rodeé con mi sombra
y emití su sonido
a través de mi boca
con la sed de su aliento
que quedó detectado
luego de un beso estrecho.
¡ No te vayas de mi!
gritó insomne la fiera
y tembló de repente
el candil de su porte.
¡ No te vayas escucha!
me dijo con voz ronca
su sensual embelezo,
pero ya despuntaba el sol
y debí irme
no atendiendo a su ruego.
La tarea de amar
a pesar de la siega
no pasa inadvertida
diluyendo pasiones
cuando deja su estela.
SUSANA RODRIGUES TUEGOLS
Lo empujé a ese lugar
lo rodeé con mi sombra
y emití su sonido
a través de mi boca
con la sed de su aliento
que quedó detectado
luego de un beso estrecho.
¡ No te vayas de mi!
gritó insomne la fiera
y tembló de repente
el candil de su porte.
¡ No te vayas escucha!
me dijo con voz ronca
su sensual embelezo,
pero ya despuntaba el sol
y debí irme
no atendiendo a su ruego.
La tarea de amar
a pesar de la siega
no pasa inadvertida
diluyendo pasiones
cuando deja su estela.
SUSANA RODRIGUES TUEGOLS