Meigo
Poeta Reconocido
Dejad de ser fanáticos del ayer
y miradores constantes
del calendario que tacháis
a intervalos del tiempo perdido.
Desconocedores
de que terminaremos siendo piedra;
minerales despojados de sus recuerdos.
Las grietas,
ya no serán momentos de adrenalina
y el cauce de un río
ni siquiera os recordará
al tiempo malgastado en mirar al tiempo.
Los recuerdos se consumirán
abonando la tierra que desaprovechasteis,
para que se claven en el epitafio
los tacones de los amores pasadizos.
Algo tan eterno como el mar,
atacado por el alzheimer
de gaviotas inmoladas,
no se molestará
en dar paso a la voz de su espuma
si no te reconoce agazapado
entre las dunas,
altar de las noches
que le pediste matrimonio a la luna.
Corrientes de sangre,
mareas de hambre,
de sed.
Rías de semen,
de saliva
y de la baba de las risas
que te dieron vida mientras vivías.
Escuchad al sabio
y, en su defecto,
al poeta
o al viejo colmado de memoria
que quiere prevalecer.
y miradores constantes
del calendario que tacháis
a intervalos del tiempo perdido.
Desconocedores
de que terminaremos siendo piedra;
minerales despojados de sus recuerdos.
Las grietas,
ya no serán momentos de adrenalina
y el cauce de un río
ni siquiera os recordará
al tiempo malgastado en mirar al tiempo.
Los recuerdos se consumirán
abonando la tierra que desaprovechasteis,
para que se claven en el epitafio
los tacones de los amores pasadizos.
Algo tan eterno como el mar,
atacado por el alzheimer
de gaviotas inmoladas,
no se molestará
en dar paso a la voz de su espuma
si no te reconoce agazapado
entre las dunas,
altar de las noches
que le pediste matrimonio a la luna.
Corrientes de sangre,
mareas de hambre,
de sed.
Rías de semen,
de saliva
y de la baba de las risas
que te dieron vida mientras vivías.
Escuchad al sabio
y, en su defecto,
al poeta
o al viejo colmado de memoria
que quiere prevalecer.