Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Escuchando canciones dejé de llorar poesía,
pero las rimas me seguían atando a sus dedos.
Se me llenaban de todas sus miradas todos mis días
y sin querer, escuchaba canciones pero la seguía queriendo.
Se me abrían los altavoces del alma como una herida
que por no conseguir tenerla, me negaba el silencio
de mis riñas conmigo mismo, de inundarme las pupilas,
de cantar a gritos las estrofas que acababan en 'te quiero'.
Hasta que un día me senté a escribir mientras dormía
lo que le quedaba de poesía a mi corazón muerto,
le contesté a las canciones, le chillé a la vida,
llené de palabras las frases y en todas encontré su recuerdo.
pero las rimas me seguían atando a sus dedos.
Se me llenaban de todas sus miradas todos mis días
y sin querer, escuchaba canciones pero la seguía queriendo.
Se me abrían los altavoces del alma como una herida
que por no conseguir tenerla, me negaba el silencio
de mis riñas conmigo mismo, de inundarme las pupilas,
de cantar a gritos las estrofas que acababan en 'te quiero'.
Hasta que un día me senté a escribir mientras dormía
lo que le quedaba de poesía a mi corazón muerto,
le contesté a las canciones, le chillé a la vida,
llené de palabras las frases y en todas encontré su recuerdo.